Un niño mensajero - Cuento
¡Hola! ¿Cómo están? Espero se encuentren super bien.
Titulo: "Un niño mensajero"
Autor: Ester González Alegría
En
un lejano pueblo de Chile vivían dos hermanos Lili y Milo, los mellizos tenían
10 años, ellos caminaban todos los días un kilómetro para dirigirse a su escuela
y en las caminatas conversaban de lo más que le llamaba la atención, el universo
y lo que había más allá del planeta Tierra.
Un día en clases
de ciencia la profesora Ester les contó que la ciencia había descubierto
algunos planetas que cumplían con los requisitos para albergar la vida de los
humanos. Todos en silencio escuchaban atentos y asombrados de lo que relataba
la maestra. Lili y Milo, los hermanos inseparables se llenaron de preguntas.
Ellos querían saber y descubrir más de lo que ya sabían. Al terminar, ellos se
fueron conversando de todo lo que habían aprendido y al mismo tiempo echaron a
correr su imaginación.
Lili: ¿Te imaginas
si hay vida en esos planetas? ¿Cómo serían esos niños?
Milo: Y si es así
¿irán a la escuela como nosotros?
Lili: yo creo
que son parecidos a nosotros.
Milo: yo creo y
espero que si.
Era fin de
semana y ellos salieron a correr por el campo, tenían una radio especial y querían
comunicarse con ellos. Esperaron así por cuatro semanas seguida hasta que un
día algo mágico pasó, fue como si el universo le digiera a los hermanos: ¡sus
deseos son ordenes! y el que busca siempre encuentra. Impactado de lo que
estaban viviendo no les dio miedo, sino estaban ansioso y felices de lo que
estaban sus ojos estaban presenciando. Vieron bajar un objeto volador que no emitía ruidos
pero era rápido. Aterrizaron frente a ellos, se abrió una puerta y de ellos descendieron dos
adultos y un niño. Ellos no trasmitían ningún temor sino lo opuesto, una paz y
tranquilidad. Con esa misma serenidad los padres y el niño no se comunicaban
igual que los seres humanos, no movían su boca ya que lo hacían por telepatía. El primero
que se bajó fue el papá llamado Uriel y luego la mamá Nalila por ultimo su hijo Astiel, venían con un propósito en especial, contactarse con personas de buen
corazón para dejarles un mensaje importante.
Astiel: Mis
queridos amigos terrícolas, les vengo a dejar unas palabras importantes, hemos
visto y estudiado como se destruyen unos a otros por ambición, también el
daño que le están causando a su planeta en el cual ustedes habitan y son parte
de él.
Milo: Es cierto
que los grandes no son muy inteligente y no toman muy buenas decisiones, para
nosotros es difícil hacer algo, porque como niños no nos toman en cuenta.
Astiel: Pero
ustedes son el futuro de su planeta y esto les servirá para más adelante porque
igual les queda tiempo para preservar la vida de este hermoso lugar, ustedes
son el cambio desde hoy en adelante.
Lili: Eso es cierto, debemos hacer un cambio si queremos salvar toda vida de acá, el cambio empieza desde nuestra generación. Muchas gracias a tus padres y ti Astiel por preocuparte por nosotros.
Astiel junto a sus padres sonrieron y les dijeron: ¡El amor todo lo transforma junto con la intención positiva!, ¡Recuerden que todo es energía y la de ustedes debe ser de una frecuencia feliz y armoniosa!. ¡Los amamos!.
De esta forma los niños
comprendieron la importancia de salvar a su planeta y de no maltratarlo ni
contaminarlo, entregando un mensaje de amor y paz a todo el mundo.
Fin.

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